Apple Pay y Google Pay son wallets: guardan las tarjetas del comprador en su dispositivo y le permiten pagar sin capturar datos. Para tu negocio son pagos con tarjeta normales; lo que cambia es la experiencia del comprador — más rápida y con menos fricción.

Qué ve el comprador al pagar

  1. Elige la wallet: en el checkout aparece el botón de Apple Pay o Google Pay junto a las demás formas de pago.
  2. Selecciona su tarjeta: la wallet muestra las tarjetas que ya tiene guardadas; elige una sin escribir números ni fechas.
  3. Se autentica: confirma el pago con el desbloqueo de su dispositivo — Face ID, huella o código. Esa verificación sustituye la captura manual de datos.
  4. Recibe la confirmación: el pago se procesa al instante, como cualquier cobro con tarjeta.

Qué pasa con la información de la tarjeta

La wallet nunca comparte el número real de la tarjeta: el pago viaja con un token — un identificador cifrado que solo sirve para esa tarjeta en esa wallet. Ni tu negocio ni Conekta ven el número completo, lo que reduce el riesgo de robo de datos y de fraude.

Qué debe hacer el comprador si algo falla

Si la wallet no aparece o el pago no se completa, casi siempre es tema del dispositivo, el navegador o la tarjeta guardada. Comparte con tu equipo Por qué no aparece una wallet como opción de pago para diagnosticarlo rápido.