El Checkout puede presentarse de distintas formas a tus compradores. La elección no cambia los métodos de pago disponibles ni las comisiones: cambia dónde ocurre el pago y cuánto trabajo de integración requiere. Aquí están las tres modalidades en lenguaje simple.
Las tres experiencias
- Embebida: el formulario de pago aparece dentro de tu propia página, como una sección más. El comprador nunca sale de tu sitio. Requiere algo más de integración, pero la experiencia se siente completamente tuya.
- Redireccionada: al pagar, el comprador pasa a una página de pago alojada por Conekta y regresa a tu sitio al terminar. Es la más rápida de implementar y Conekta mantiene toda la pantalla de pago.
- Personalizada: tu equipo construye las pantallas con los componentes y la API de Conekta. Control total sobre cada detalle, a cambio de más desarrollo.
Cómo decidir
Evalúa tu prioridad
Si lo urgente es empezar a cobrar, la experiencia redireccionada te pone en marcha antes. Si tu marca exige que el pago se sienta parte del sitio, apunta a la embebida.
Evalúa tu equipo técnico
La redireccionada exige lo mínimo; la embebida, una integración moderada; la personalizada, un equipo de desarrollo dedicado.
Valida con una prueba
Monta la opción elegida en el ambiente de pruebas y recorre el flujo como comprador antes de comprometerte.
Siguiente paso
Ya con la modalidad elegida, revisa Qué puede personalizarse en el Checkout para dejarlo con tu marca.